Recuredo irrelevante: Burócratas
No daré demasiados detalles por razones obvias.
Fue en el año 2001, en una Dependencia Gubernamental X, quizá una de las más poderosas y temidas por empresarios y comerciantes en México.
Llegamos cuando los burócratas estaban desayunando, a eso de las 11:00 AM. Tuvimos que esperar a que se terminaran de tragar un pollo rostizado y se limpiaran la grasa de sus manazas inútiles.
Son los burócratas más patéticos que he conocido en mi vida. Totalmente desinteresados en su trabajo, después del pollo se sirvieron de una manoseada botella de mezcal corriente, a las 11:15 de la mañana, mientras se reían y celebraban los vulgares escupitajos verbales de un ruco a quien le decían «el guero».
Sin el menor pudor nos dieron información confidencial acerca de su proyecto y nos sirvieron mezcal en unas polvorientas tazas de cerámica.
El proyecto en cuestión era impresionante y hermoso tecnológicamente, elaborado concienzudamente por contratistas externos -obviamente el alcoholizado personal interno lo único que queria era una mochada.
El proyecto, de un par de millones de dólares, no estaba al alcance de las posibilidades técnicas de mi empresa. Pero por supuesto que eso no les interesó. Lo que querían era su comisión si nosotros lo llevábamos a cabo, de la forma que fuese.
El proyecto pretendía que esta dependencia se modernizara en comunicaciones. En pleno año 2000, en un edificio de 15 pisos con cientos de personas trabajando, tenían un conmutador parchado, 10 cuentas de correo electrónico y no tenían red de cómputo.
Pero estaban tan borrachos y tan divertidos con «el guero» que eso en realidad no importaba.

Felicidadaes grande texto. Hasta luego.