¡Cuídense, spammers!
Tratando de combatir a esta plaga que es el correo comercial no solicitado o spam, me dí a la tarea de buscar un abogado que esté dispuesto a ayudarme a tomar acciones ante estos desagradables y nefastos seres que son los spammers.
Me acerqué a un extravagante sujeto, quien me había comentado que su hermana es una excelente abogada, y para asegurarme de que estaba haciendo lo correcto le pregunté:
-Oye, ¿tu hermana es cabrona como abogada?
-Es una perra-, me contestó.
La llamé inmediatamente.
Aunque es improbable que un spammer esté leyendo esto -si apenas balbucean, dudo que puedan leer- aprovecho para anunciarles que muy pronto les va a costar una buena plata, un billete, más de un morlaco, enviar su correo comercial no solicitado a mí o a través de mis servidores.
