Ayer estaba en busca de un abogado para hacerle una consulta acerca de un tema especializado. Nada del otro mundo, pero sí especializado. Desafortunadamente -o tal vez afortunadamente- conozco pocos abogados, así que le hablé a un amigo que había resuelto un caso bastantante peliagudo gracias a su abogado.
-Se lo quebraron -me dijo mi amigo cuando le pedí los datos. -Tres balazos en la frente.
Según me comentó mi amigo, el abogado era muy bueno y había resuelto algún problema demasiado bien.

Deja una respuesta